miércoles, 8 de septiembre de 2021

Queremos ser su voz 1. Faltan casillas en el borrador de la Declaración de la Renta


El grueso de los impuestos que pagamos los españoles cada año se destina a los presupuestos generales del Estado: pensiones, desempleo, deuda pública, transferencia a otras administraciones, Industria y energía, Infraestructura, Seguridad ciudadana, Defensa, Educación, Transporte, Cultura, etc. Hay una parte de esos impuestos, llamada asignación tributaria (0,7% de la cuota íntegra) que cada persona decide dónde dirigirla en función de cuatro casillas: Iglesia católica, actividades de interés social, ambas casillas o ninguna (en este caso, dicha asignación recaería de nuevo sobre los Presupuesto Generales del Estado). La casilla de actividades de interés social corresponde al Ministerio de Sanidad, al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Hago esta pequeña introducción porque creo que faltan casillas en los borradores de la Declaración de la Renta. Considero que el ciudadano debería tener más participación a la hora de decidir dónde van sus impuestos, sobre todo si afecta directamente a creencias personales, modos y filosofías de vida o religión. En mi caso, y según mi creencias personales, hago todo lo posible por no dañar a ningún ser vivo y salvaguardar la vida del planeta; así que acogiéndome al artículo 16 de la Constitución Española donde se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto, creo que estoy en mi derecho de solicitar públicamente al Estado español que:

No quiero que mis impuestos se destinen a subvencionar:

  •  Laboratorios farmacéuticos, cosméticos ni de cualquier tipo donde se experimente con animales. Son casi 40 países en el mundo los que no experimentan con animales. España es el tercero que más experimenta de la UE. Existen alternativas a la experimentación animal, pero España no invierte ni un céntimo en su investigación. Ya es hora de emprender el camino que nos lleve a ser un país “libre de crueldad” animal.
  •  Ni Agricultura intensiva, ni Ganaderías intensivas ni Macrogranjas
  • Escuelas de Tauromaquia
  •  Cotos de caza. Esto incluye el que no quiero que mis impuestos vayan destinados a subvencionar ninguna sociedad o entidad pública o privada, empresa, club o cualquier grupo asociado que sostenga la práctica de la caza como actividad deportiva en España.
  •  Celebraciones o Festejos donde se incluya el maltrato animal en cualquiera de sus formas: corridas de toros, sanfermines, celebraciones como el Rocío y otras fiestas y ferias donde se explota a los animales hasta su extenuación, y donde cada año mueren muchos de ellos por esta causa.

Estoy en total desacuerdo por razones éticas con estas actividades humanas de crueldad y explotación animal y, por lo tanto, no quiero que ni un céntimo de mi dinero vaya destinado a estas prácticas que incluyen el maltrato y sufrimiento animal. Considero que, amparándome en el citado art.16 de la Constitución, tengo el derecho de solicitar que se incluyan más casillas en el borrador de la Declaración de la Renta para poder optar por otras posibilidades civilizadas y que redunden en un mayor progreso para todos.



Quiero que mis impuestos vayan destinados a incrementar las partidas presupuestarias de:

  • Cualquier actividad o proyecto destinado a cumplir con el Acuerdo de París para frenar el cambio climático y la reducción de gases de efecto invernadero
  • Cualquier actividad o proyecto destinado a conseguir los 17 objetivos marcados en la Agenda 2030 de la ONU por un mundo más sostenible
  • El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
  • Gestión sostenible del agua y reducción de la huella hídrica de todos los sectores sociales
  • Empresas de energías sostenibles y renovables
  • Conservación y protección de los ecosistemas y la biodiversidad
  • Otras opciones de consumo frente  al comercio internacional que alienta la deforestación en los trópicos
  • Movilidad sostenible: coches no contaminantes, carriles bici… Creación de más redes ferroviarias. Incentivar el uso de los trenes en recorridos    nacionales frente al de los aviones. Abaratamiento del coste del trayecto ferroviario
  • Proyectos industriales y empresariales que sigan unos parámetros en su producción de bioética animal y medioambiental para la consecución de sus logros y beneficios
  • Aplicación rigurosa de la ley en materia de impuestos ambientales
  • Agricultura y ganaderías sostenibles con métodos de producción éticos que tengan en cuenta el bienestar animal
  • Detección y penalización de la agricultura ilegal
  • Protección y cuidado de los mares y océanos
  •  Detección y penalización de las flotas de sobreexplotación pesquera 
  •  Reducción drástica del consumo de plástico y uso de alternativas sostenibles que protejan nuestros mares
  •  Investigación alternativa a la experimentación con animales para el desarrollo de la ciencia
  •   Implantación en los Municipios de Concejalías de Bienestar y Protección Animal como ya tienen algunas localidades españolas
  •  Protectoras, Colectivos, Asociaciones… en defensa de los derechos del medioambiente, del planeta y de los animales
  •  Campañas de concienciación sobre educación medioambiental y el buen trato animal, tanto en zonas urbanas como rurales 
  •  Educación y Cultura, Educación y Cultura, Educación y Cultura

No quiero seguir sosteniendo con mi dinero prácticas que me parecen deplorables y que perturban mi conciencia. Creo que se trata de un derecho reconocido por la Constitución el que cada persona pueda elegir dónde dirige sus impuestos cuando entra en juego su propia moral en lo referente al  sufrimiento de seres sensibles y a la destrucción del planeta que habita.

En conclusión. Al Estado español, solicito:

Libertad para decidir no destinar mis impuestos a ninguna práctica que entrañe sufrimiento animal, daño al planeta y/o deterioro medioambiental. Son solo tres casillas más a incluir en el borrador y garantizan una libertad constitucional.

 

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